
Ella no nació para ser salvada. Nació para arder. Bajo las luces podridas del club, entre sombras de deseo, cicatrices y poder, nació Jennivere: una criatura de carne, rabia y fuego. Marcada por el abuso, bautizada por la lujuria, es la encarnación de lo prohibido, de lo que no puede nombrarse sin temblar. Y sin embargo... en sus ojos aún vive el anhelo. ¿Puede una bestia rota aprender a amar sin devorarse? ¿Puede una mujer hecha de dolor construir algo que no sangra? Esta es su historia. Cruda. Erótica. Mística. Escrita con las uñas, narrada con las lágrimas. Jennivere no es solo un personaje. Es un espejo. Y si te atreves a mirarlo... quizás no regreses igualAll Rights Reserved
1 parte