ALISSA LECLAIR
Callada. Perfeccionista. Orgullosa.
La mayor entre tres hermanas de una familia adinerada. Sus padres son dueños de una importante empresa de joyería. Toda su vida cambia al conocer a Henry Westwood, el hijo único de una familia que tiene una posición económica mucho más baja. ¿Tendrá que resignarse y respetar la imagen de su familia? ¿O quizás deba ceder a los encantos de éste joven? Claro, está en la cuerda floja, no solo se encuentra en este duelo interno, también, debe decidir entre su propia felicidad o la de su hermana.
MIRIAM LECLAIR
Carismática. Sentimental. Noble.
La hermana del medio.
Una joven aventurera. Su imaginación gigante, con los ideales de su familia limitandola. Su corazón latió acelerado al conocer a cierto joven, el cuál no cumple con los estándares de su familia. Sabe que si cede, habrán consecuencias, pero no hay nada más fuerte que el amor. O al menos, es lo que ella piensa.
HENRY WESTWOOD
Encantador. Apuesto. Determinado.
En el mundo de los negocios, su familia está hasta abajo. Lo sabe, debe casarse con alguna de las tres hijas de la familia más poderosa de Europa: Los LeClair. Si quiere elevar su estatus social, debe hacerlo. Al principio, no era más que puro interés, pero a medida que iba pasando el tiempo, los sentimientos reales comienzan a envolverse. Al final, se casa con una de las hermanas, aunque sabe que hay una persona que se adueñó de su corazón, y no se trata de su esposa.
Una excéntrica mujer de negocios, dos vaqueras que intentan salvar su granja, una amistad con una, una rivalidad con la otra.
A veces el amor está en quien menos te lo esperas, como en la mujer de negocios que llega a comprar sus tierras y Alyssa convence de darles más tiempo de juntar el dinero de la deuda, ella accede a cambio de ver de cerca como funciona el lugar que tanto se empeñan en salvar.
Un amor del pasado que las traicionó, una tríada rota, una deuda que saldar y una mujer de negocios que llega a ser salvación o perdición. Quizás las tres sanen juntas heridas del pasado, quizás Astrid se de la oportunidad de sentir de nuevo el mismo amor que siente por Aly, pero en alguien más, quizás Leanne se de la oportunidad también de que ellas dos puedan llegar a amarla.
Nunca nadie está tan roto que no pueda ser amado, al menos no para ellas, quizás también las cosas no son siempre lo que parecen.