"Una niña que nunca pudo florecer,
con un jardín roto en su ser.
En su mente, gritos sin fin,
tormentas que no dejan dormir.
Lágrimas de sangre, ríos en la piel,
heridas que cuentan un cruel papel.
Un lobo acecha, sus garras van,
marcando el alma, robando el pan.
Nació en la sombra, murió en temor,
prisionera eterna de un oscuro dolor.
Intentó escapar, la oscuridad la abrazó,
Su voz quedó muda, su vida en prisión,
una flor marchita sin redención."
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