Dolce Rovina

Dolce Rovina

  • WpView
    Reads 74,848
  • WpVote
    Votes 2,911
  • WpPart
    Parts 43
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jun 29, 2026
Ella vive en la miseria. No tiene a dónde ir. Pero a veces, cuando el peligro y la desgracia te esperan en casa, el mounstro es el único que puede salvarte. Y no el mounstro que vive debajo de tu cama. El mounstro que te quiere cómo su posesión. Evan Vitale, acostumbrado a tenerlo todo. Control absoluto. Poder silencioso. Pero hay algo que no puede tener del todo, alguien que no quiere pertenecerle. Helena Rossi, ella no quiere ser un objeto, tampoco una esposa trofeo. Y mucho menos eligió ser la debilidad y la obsesión del diablo. Solo se convirtió en su ruina. Una peligrosa. Una dulce.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El Ángel del Diablo
  • Obsesión letal
  • El contrato de las reglas rosas [Trilogía Mafia 1]
  • Bajo el apellido Moretti
  • SUBASTADA |+18| (borrador)
  • La Novia del Diablo Lombardi
  • Casada con un extraño ✓
  • Perfecta Mentira: Bajo el Corset [EN EDICIÓN]
  • A tus pies
  • LA DEUDA

A veces, el destino no pregunta. Solo exige. Marko Petrovich -líder de la mafia rusa, temido y venerado por igual- fue humillado públicamente cuando su prometida desapareció sin dejar rastro. Pero no está dispuesto a perder, o perdonar. Y alguien tendrá que pagar el precio. Francesca Salvatore siempre vivió a la sombra de su hermana: la bella, perfecta, y elegida. Hasta que, sin pedirlo ni desearlo, se convierte en moneda de cambio, en sacrificio para salvar el honor de su familia. Ahora es la esposa de un hombre que no la quiere... pero que la reclama como suya. Él es un hombre acostumbrado a ganar. Ella, una mujer que nunca quiso jugar. Pero en un mundo donde el poder vale más que el amor, y la obediencia se exige con sangre... el verdadero peligro no es odiarse. Es no poder dejar de desearse.

More details
WpActionLinkContent Guidelines