En las profundidades de Elysium, donde la luz apenas se atreve a penetrar, se encuentra un sótano vasto y sombrío, un laberinto de sombras que parece respirar con vida propia. Las paredes de hormigon, frías y húmedas, están adornadas con marcas de lucha y desespero, ecos de aquellos que alguna vez se atrevieron a desafiar lo desconocido. Keil Corvo, ex soldado y miembro del equipo SWAT, sabe que ha cruzado una línea de no retorno.
La misión era clara: contener a los SCP, seres que desdibujan la línea entre la realidad y la locura. Pero en este lugar, los monstruos no son solo aquellos que están tras las puertas; el verdadero terror acecha en cada rincón, en cada susurro del viento gélido que recorre el oscuro pasillo. Los gritos lejanos de sus compañeros resuenan en su mente, un recordatorio escalofriante de que el peligro nunca está lejos.
Cuando el equipo se desmorona uno por uno, Keil se encuentra atrapado en un infierno personal, junto a su único amigo, quien comparte su carga y su miedo. Juntos deben enfrentarse a criaturas que desafían toda lógica y a una realidad que se retuerce con cada paso que dan. La instalación se convierte en una trampa mortal donde la esperanza es un lujo escaso y la supervivencia es solo un juego entre el caos y la locura
Billy odia la idea de mudarse de California a un pueblo muy lejos
A hawkins, supuestamente un pueblo tranquilo y pasifico
Pero no sabe que en hawkins conocerá a alguien muy especial para el