En las brumosas tierras de Hamelín, Alemania, se alza un nombre que susurra historias de un pasado glorioso: los Bismarck. La última estirpe aristocrática que sobrevivió a los ecos de la Segunda Guerra Mundial, su influencia se extiende como una sombra sobre la ciudad. Sus costumbres, algunas perdidas en el tiempo y otras aferradas con tenacidad al presente, son un enigma que pocos logran desentrañar.
En el corazón de esta antigua familia, Elizabeth Bismarck emerge como la única rama femenina en un linaje dominado por varones. La menor de dos mellizos, lleva sobre sus hombros un peso que no desea: el de un destino trazado. El matrimonio es un grillete que se niega a llevar; su verdadero anhelo yace en las intrincadas redes financieras y políticas de su estirpe.
-¡AHHHH!
Un grito desgarrador irrumpe en la quietud de la noche de su vigésimo tercer cumpleaños, tiñendo la celebración de un carmesí inesperado. La muerte ha reclamado a uno de los Bismarck, dejando un vacío helado y una estela de preguntas sin respuesta. En la desesperación, la familia busca la ayuda de un forastero, un hombre que pueda desenterrar la verdad oculta entre sus muros.
James Oxford, un detective con un aura tan impenetrable como la noche, acepta el desafío de cazar al espectro que acecha a los Bismarck. Pero lo que no sabe, lo que ninguno de los dos puede prever, es el juego de sombras que se desatará. Él no podrá resistirse al magnetismo oscuro de Elizabeth, y ella, a su vez, caerá bajo el hechizo de la enigmática presencia del detective.
Un asesino suelto, un misterio que se retuerce en las sombras y dos almas, corrompidas por la venganza y una insaciable sed de sangre. El velo de Hamelín apenas comienza a levantarse.