NO MAÑANA

NO MAÑANA

  • WpView
    LECTURAS 422
  • WpVote
    Votos 17
  • WpPart
    Partes 22
WpMetadataReadContenido adultoContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación mié, jul 2, 2025
La gente a la que amamos son ladrones. Nos roban el corazón. Nos roban el aliento. Nos roban la cordura. Y nosotros los dejamos. Una y otra vez. *** Dicen que nunca olvidas tu primer amor. El mío fue un músico sin hogar que se me metió en el alma. Él fue mi primer todo. Y catorce años después, todavía no puedo sacarlo de mi cabeza. Rompió todas mis reglas. También me rompió el corazón. Lo vi subir al estrellato, animándolo desde lejos. Pero nunca fui una fan, solo una chica enamorada. Como un tornado, se puso en espiral; dejando un camino de destrucción a su paso. Pero el amor lo conquista todo, ¿no? Tiene que hacerlo. Porque aquí estoy, devastada y arruinada, necesitando que sea verdad. No puedes volver, pero quiero hacerlo. Volver al puente. Volver a cuando cantaba solo para mí. Antes de que fuera famoso. Antes de que me destrozara el corazón. Creía que lo sabía todo sobre él. Pero no podía estar más equivocada. Me prometió cada mañana. Y aquí estoy, esperando. Y esperando. Otra vez.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Somos Imposibles | PATRICIO SARDELLI
  • La Dueña del Caos {Guido Sardelli}
  • El Sacrificio de amarme | VERSIÓN GUIDO
  • Del Éxtasis Hacia El Dolor | GUIDO SARDELLI
  • Nosotros, nunca. - PATRICIO SARDELLI
  • slut! | patricio sardelli - airbag
  • Opuestos | Guido Sardelli
  • Sin ensayo previo.
  • Extrañas Intenciones-Guido Armido Sardelli
  • 𝘈𝘱𝘰𝘤𝘢𝘭𝘪𝘱𝘴𝘪𝘴 𝘊𝘰𝘯𝘧𝘰𝘳𝘵 - 𝐆𝐔𝐈𝐃𝐎 𝐒𝐀𝐑𝐃𝐄𝐋𝐋𝐈

Yo no debería sentir esto. Cuando lo conocí, la risa de mi mamá llenaba el restaurante, armonizando con la música tenue y las luces bajas que dibujaban sombras suaves en las paredes. Estaba sentada a su lado, con una copa en una mano y sus dedos entrelazados con los de él. Patricio. El nombre quedó flotando en el aire mientras él levantaba la mirada. Pero yo apenas lo escuché. Todo en mi pequeño mundo caótico pareció cambiar cuando sus ojos oscuros y fugaces se cruzaron con los míos, atravesándome de una forma que no supe descifrar. -Él es Patricio hija...al fin lo podés conocer-dijo mamá, con una sonrisa tan amplia que casi me dolió. Extendí la mano a través de la mesa con gesto automático, pero algo en mí se tensó al sentir el roce cálido de su piel contra la mía. -Un gusto, Barbara-murmuró él, arrastrando mi nombre en un tono que mezclaba calma e intensidad. Y de repente, todo sucedió. Una chispa, una corriente eléctrica que recorrió mi columna y me dejó paralizada. Algo en mí se quebró en ese instante. Tal vez fue la manera en que me miró, como si ya me conociera, o esa voz suya que parecía diseñada para instalarse en los rincones más profundos de mi mente. El aire del restaurante se volvió pesado, como si el espacio entre nosotros estuviera cargado de algo invisible. Fue un quiebre silencioso, pero definitivo, que marcó el inicio de algo que no podía controlar, algo que no debía permitirme sentir. Pero la certeza de que Patricio estaba fuera de mi alcance no apagó el incendio que su presencia provocó en mi pecho. Una chispa, pequeña e intensa, comenzaba a devorarlo todo y la poca moral que me quedaba...empezaba a verse difusa bajo la mirada del nuevo novio de mi mamá.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido