En Kanto, solo los varones pueden convertirse en entrenadores a los diez años.
Satomi Ketchum, disfrazada de chico, huye de casa y de un padre que nunca la quiso.
Sin licencia, sin nombre, y con una Pokébola robada, se une al mercado legal de capturadores: un sistema que comercia Pokémon como herramientas vivas.
Pero incluso entre sombras, mentiras y sangre, Satomi promete una cosa:
será una flor.
Una flor que florece incluso en la tierra más podrida.
⚠️ Advertencias de contenido:
⚠️ Esta historia contiene:
- Abuso infantil (físico, psicológico)
- Grooming y manipulación emocional
- Maltrato institucional y familiar
- Desigualdad de género sistémica
- Trama con violencia implícita y tensión psicológica
Lectura recomendada para mayores de 16 años.
Si alguno de estos temas te resulta sensible, por favor, procede con precaución.