Papaya Lover | Lando Norris

Papaya Lover | Lando Norris

  • WpView
    Reads 1,368
  • WpVote
    Votes 49
  • WpPart
    Parts 39
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Jul 13, 2025
Abigail Favreau ha estado en la vida de Lando Norris desde que ambos eran niños. Crecieron juntos, compartieron internado, tardes de pádel y competencias de equitación. Mientras ella siguió galopando hacia la cima del mundo ecuestre, él aceleró directo a la Fórmula 1. Lo que Lando nunca esperó fue que el nuevo piloto de McLaren, Carlos Sainz, se acercara tanto a Abigail... ni que eso lo obligara a enfrentar una verdad que había ignorado por años: estar enamorado de su mejor amiga. Ahora Lando se encuentra atrapado entre la lealtad a su equipo y el amor que nunca se atrevió a confesar. ¿Arriesgará su amistad y su carrera por el corazón de Abigail? ¿O verá desde la línea de salida cómo otro se lleva a la única chica que siempre fue suya... aunque nunca lo supiera?
All Rights Reserved
#406
norris
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Demasiado Tarde
  • At full speed || Lando Norris
  • Velocidad a Sets  •Lando Norris
  • 2 hands | norris & piastri
  • Bajo la lluvia | Carlando
  • Agapē | Franco Colapinto
  • Max Fewtrell's sister
  • 𝐰𝐞𝐥𝐜𝐨𝐦𝐞 𝐡𝐨𝐦𝐞, 𝐝𝐞𝐚𝐫 || Lαndo Norrıs
  • Call It What You Want | Lando Norris
  • Simplemente tú

Desde que Oscar Piastri llegó a McLaren, Lando Norris había sido... bueno, Lando. Bromista, efusivo, siempre buscando una risa o un abrazo, aunque Oscar, reservado como era, nunca terminaba de corresponderle del todo. Una sonrisa incómoda, un leve asentimiento, y poco más. Oscar simplemente no sabía cómo manejar a alguien tan abierto como Lando. -¡Vamos, Piastri! ¡No seas tan seco! -bromeaba Lando cada vez que intentaba abrazarlo después de una carrera o en los boxes. Oscar apenas se reía. No era que le cayera mal Lando, pero tanta cercanía lo hacía sentir incómodo. Así que Lando, tras semanas de intentarlo, decidió que ya estaba bien. De un día para otro, dejó de forzarlo. No más bromas pegajosas, no más abrazos, no más sonrisas insistentes. Lando, en cambio, empezó a acercarse a otros pilotos: a Charles, a George, incluso a algunos rookies nuevos. Pero lo que realmente desató algo dentro de Oscar fue ver cómo Lando se encariñaba rápidamente con uno de ellos: un piloto argentino, joven, divertido, que parecía perfectamente sincronizado con Lando. Compartían risas escandalosas en el paddock, se abrazaban sin vergüenza, y en las redes sociales no paraban de intercambiar bromas internas. Al principio, Oscar se dijo que no le importaba. Mejor así. Menos distracciones. Más concentración. Pero cuando los vio abrazados, riendo de algo que él no entendía, algo incómodo le retorció el estómago. En la siguiente reunión del equipo, mientras todos charlaban y Lando bromeaba con el piloto argentino, Oscar no pudo evitar lanzar miradas constantes. Ni siquiera se dio cuenta de que su pie golpeaba nerviosamente el suelo bajo la mesa. Ni que su ceño estaba fruncido. Después de la sesión, Oscar interceptó a Lando en el pasillo. -¿Ya no hablas conmigo o qué? -soltó de repente, más brusco de lo que pretendía. Lando parpadeó, sorprendido. -Pues... pensé que preferías que no lo hiciera -respondió, sin rastro de enfado, como si d

More details
WpActionLinkContent Guidelines