Perdí mi rostro

Perdí mi rostro

  • WpView
    Reads 32
  • WpVote
    Votes 4
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Jun 12, 2025
Despertó en la cama de un hospital sin un solo recuerdo de quién era. Al incorporarse, confundida, buscó respuestas en el espejo más cercano... pero lo que encontró fue el vacío: su rostro había desaparecido. Donde deberían estar sus ojos, su boca, su identidad, no había nada. Sin pánico, sin lágrimas, sin explicación, pronunció con voz hueca: -No puedo recordar cómo me llamo... En un mundo donde todos comparten el mismo rostro, ella es la única sin uno. Sin nombre, sin memoria y sin expresión, debe enfrentarse a la absurda normalidad de una sociedad uniforme, mientras una pregunta persiste en el fondo de su mente: ¿Quién fui antes de perder mi rostro?
All Rights Reserved
#28
existencia
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Aciago
  • El Destino de Estar Juntos [LIBRO 1 y 2] [Completa ✔️]
  • Depresión.
  • "Historia de dos corazónes''
  • Lograr sanar heridas
  • Ecos de la memoria
  • Donde rompen los espejos
  • El Rostro Que No Recuerdo
  • Los Infortunios Del Amor
Aciago

A veces, la vida duele más de lo que las palabras pueden explicar. Ella lo sabía bien. Cada mañana era una lucha contra sus propios pensamientos, una guerra silenciosa en la que siempre salía herida. La ansiedad la estrangulaba desde dentro, y el mundo a su alrededor parecía indiferente. Nadie imaginaba que detrás de su mirada vacía se escondía un infierno: el monstruo que vivía bajo el mismo techo, le había robado la inocencia y la calma. Una tarde, todo colapsó. En medio de un ataque de pánico en los pasillos del instituto, cayó al suelo temblando, incapaz de respirar. Un chico de mirada intensa y silenciosa, que no dijo nada pero se arrodilló a su lado y le sostuvo la mano. Había algo en él... una oscuridad parecida a la suya. Lo que no sabía era que aquel desconocido no era cualquier chico Cargaba con sus propios demonios, cicatrices invisibles que lo hacían diferente a todos los demás. Y sin saber por qué, decidió que quería ayudarla. Porque a veces, las almas rotas se reconocen entre sí.

More details
WpActionLinkContent Guidelines