Su mirada se poso en el vidrio del bus, estaba tan triste que ni el maravilloso paisaje que se encontraba frente a ella la consolaba.
No tenía dirección, ni sentido, simplemente quería huir, alejarse del dolor, pero también necesitaba un abrazo, uno que ya no la consolaba, claramente se veía el cansancio en su rostro jóven, lentamente las lágrimas comenzaron a caer, posiblemente sea una resentida, pero no podía olvidar todo lo que había pasado, de lo que estaba huyendo.
La idea de tomar el bus de vuelta a la que en algún momento había considerado su hogar fue claramente descartada, solo iba a seguir ahí hasta llegar al destino final, lo más lejos posible de todo.
Alle rechten voorbehouden