Las marcas de mis manos, están en la pared, aunque no empatan, son de hace 10 años.
Desde mi primer castigo, son mi cuenta, mi memoria y lo que soy el capítulo que no se escribe, porque es absurdo.
Ni siquiera soy el protagonista o el personaje secundario.
Soy una espectadora de mi propia vida.
Soy Nevara, la pequeña cosa, así me llama, por mi nombre entre ellos y la cosa entre nosotras.
Por que yo soy como las paredes, pero ellas son frágiles y pueden romperse, yo no.
Yo luchare, para ser libre...
No hay destrucción, si no justicia y no hay justicia si no destrucción y en todo caso.
El destino es de lo único que no puedes escapar.
Es como la estrella en la noche que siempre refleja la realidad.
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