Cuando la vida se presenta con un sabor amargo y los caminos se perciben infinitos.
Cuando te sientas solo, incluso rodeado de personas.
Cuando tu hogar y tu entorno inmediato te hagan sentir un completo intruso.
Cuando no consigas encajar en una sociedad que solo te ofrece un molde...
En ese periodo de tiempo en el que un día se convierte en un año, y el sol batalla con la noche hasta recordarte que solo existe un presente que opaca al futuro, entiendes que nada es como te habían enseñado. Las reglas que tuviste que acatar no son más que cuentos disfrazados de verdad, como si lo supuestamente correcto fuera lo idóneo para aprender a vivir.
El suelo, ese terreno llano que te hace sentir tan mediocre, es también el punto de partida.
Y entonces comienza la cuenta regresiva...
10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1...
¿Has conseguido levantarte, o sigues siendo un aprendiz más?
Bienvenidos a mi locura, de aquí nadie sale cuerdo
All Rights Reserved