Desde niños, Katsuki y Deku han sido inseparables, pero no en la típica relación de "amigo abusivo y víctima". Aquí, Midoriya es afilado, sarcástico, incluso cruel con quienes se le cruzan, siempre con Katsuki como su sombra explosiva. Se burlan de los débiles, manipulan profesores, causan caos... y aún así, a Izuku no le faltan admiradores.
Todo se complica cuando llega Todoroki Shoto, un chico silencioso y brillante que, en vez de despreciar a Izuku como el resto, lo observa. Lo admira. Lo desea. Y lo quiere para él.
El problema es que Katsuki ya lo tiene marcado como suyo. Y nadie toca lo que le pertenece.
Todos os Direitos Reservados