A orillas de lo inesperado

A orillas de lo inesperado

  • WpView
    Reads 71
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 13
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Jun 24, 2025
WpInfo
Fiction
Romance
Marina siempre ha sido una chica risueña y feliz... Hasta que un día, su vida da un giro inesperado. Tras la muerte de su madre, decide regresar a su pueblo natal, Puerto Viejo, para pasar una temporada junto con su abuela Aurora. Necesita sanar, respirar y aliviar el dolor que la envuelve. Mateo, nieto de los dueños del bar del pueblo, también ha regresado por un tiempo para ayudar a sus abuelos. Necesita escapar de la ciudad y regresar al lugar donde siempre se sintió en paz. Ninguno esperaba cruzarse. Y mucho menos descubrir que, a veces, lo inesperado puede ser justo lo que el corazón necesita.
All Rights Reserved
#97
regresos
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • Perfecto odio
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • Lazos de sangre || Byler
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • La criada
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines