🖤 Prólogo..
Nunca imaginé que el silencio pudiera ser tan pesado.
Hubo un tiempo en el que pensé que nacer Omega era una condena. Que el mundo no quería escucharme, solo marcarme. Que estar solo era más seguro que confiar.
Y durante años... caminé así: en puntas, con el miedo pegado a la espalda y la esperanza escondida debajo de la piel.
Pero el cuerpo recuerda.
Recuerda cómo dolía cada mirada, cada roce forzado, cada puerta cerrada.
Y también... recuerda lo que significa respirar con libertad.
Mi nombre es Nicott.
Y esta historia no es sobre ser débil, ni sobre huir.
Es sobre resistir. Sobre amar aunque duela. Sobre construir algo verdadero en medio del caos.
Sobre encontrar un ritmo que no me rompa... sino que me lleve, me sostenga, me abrace.
Y entonces llegaron ellos.
Primero, mis hijos -Elliott y Emmett-, dos pequeñas luces que no sabían cuánto me salvaban cada día.
Y después, como un incendio que no avisa pero abriga... Mikey y Draken.
Alfas que no querían poseerme. Alfas que, contra todo pronóstico... aprendieron a bailar mi ritmo.
Esta es mi historia.
Una donde el amor no es perfecto, pero sí feroz.
Una donde el pasado acecha, pero el presente pelea.
Una donde cada paso, cada error, cada abrazo... me trajo hasta aquí.
Al fin y al cabo, no todos nacemos con un camino claro.
Pero todos merecemos encontrar un lugar donde podamos decir, sin miedo:
"Aquí pertenezco."
Will era un chico tímido, alguien que nunca demostraba lo que de verdad sentía, alguien reservado que solamente su madre y su hermano sabían de su sexualidad.
Por otro lado, Boris era todo lo contrario, un chico atrevido que parecía enamorar a cualquier chica sin esforzarse pero tenía un pequeño secreto y era que él solamente estaba interesado en ese pequeño chico tímido.
Boris no sabía que con tan solo ver al castaño se obsesionaria con él, pero había un pequeño problema. Mike, el interés amoroso de Will no dejaría que le quitarán tan facil a su repuesto y a su pequeño pasatiempo.