Si alguien me hubiera dicho que un mensaje enviado por urgencia y nervios iba a cambiar mi vida, no lo habría creído.
Me habría reído, incluso.
Yo no era de las que creían en el destino, ni en las casualidades perfectas, ni en esos romances que comienzan sin pensarlo.
Pero el amor tiene maneras extrañas de entrar en nuestra historia.
Todo empezó con mi primer día de universidad: yo, tratando de no perderme, intentando entender un mundo nuevo que apenas se abría frente a mí. Entre el caos y la inseguridad, tomé una decisión impulsiva: escribí a un número desconocido del grupo de clases, esperando que alguien me ayudara a entender lo que me había perdido.
Pensé que sería un mensaje más.
Una conversación sin importancia.
Un intercambio rápido entre dos desconocidos.
No sabía que, en realidad, estaba abriendo la puerta a algo más grande. A un alguien que iba a quedarse. A un sentimiento que no conocía. A una historia que estaba a punto de escribirse en mi vida, incluso cuando yo no me sentía lista.
Este libro es mi manera de guardar cada fragmento de esa historia: cómo empezó, cómo creció, cómo dolió a veces y cómo, a pesar de todo, sigue siendo mi primer amor.
No es una historia perfecta.
Es una historia real.
La mía.
Porque desde que lo conocí, todo lo que escribo... huele a él.
Byler | Apocalipsis Zombie
En el Hawkins de 1988, la piedad murió hace mucho tiempo. El mundo se divide en dos: el silencio de los bosques y el acero de la ciudad.
Will Byers es un fantasma. Criado en el aislamiento de La Colina, ha aprendido que sobrevivir significa ser invisible y no confiar en nadie que no comparta su sangre. Para él, la ciudad es una trampa mortal; pero cuando la vida de su familia depende de un suministro médico, Will se verá obligado a salir de las sombras y entrar en la boca del lobo.
Allí lo espera la Zona Norte, un lugar donde los sentimientos son una sentencia de muerte. Mike Wheeler es su mejor ejecutor. Frío, implacable y con el dedo siempre en el gatillo, Mike ha extirpado cualquier rastro de emoción de su vida. No busca redención, ni amigos, ni conexiones. Solo busca eficiencia. Para él, un extraño es un enemigo, y un enemigo es un objetivo.
Dos extraños. Un encuentro violento. Una chispa inesperada en un mundo de cenizas.
En un infierno donde los muertos caminan y los vivos han dejado de sentir, Will y Mike están a punto de descubrir que el peligro más grande no es el hambre de los caminantes, sino el impacto de volver a sentir algo en un corazón que juraron mantener congelado.