Amigos con derechos
Los países, convertidos en jóvenes con personalidades que reflejan su cultura, se encuentran en un mundo donde las naciones conviven como personas. Entre ellos surgen alianzas, rivalidades, amistades... y también relaciones secretas.
México, un chico alegre, apasionado, fiestero pero con un fondo sensible, mantiene una relación de amigos con derechos con Colombia, quien es cálido, espontáneo y lleno de ritmo. Ambos se entienden en la música, la comida y las risas, pero ninguno se atreve a hablar de amor, porque temen romper la amistad que tanto valoran.
Mientras tanto, Argentina, carismático y seductor, entra en escena y comienza a acercarse a México con su toque de orgullo y ternura escondida. México se siente atraído por él, y poco a poco su relación se vuelve más intensa. Colombia, al darse cuenta, siente un dolor silencioso; no reclama, pero se aleja para proteger su corazón, aunque su cultura compartida con México lo ata de alguna forma.
Otros países también observan y participan:
Japón, reservado y serio, no entiende las muestras tan abiertas de afecto de los latinos, pero observa con curiosidad.
España, un poco celoso como hermano mayor, intenta aconsejar a todos aunque sus propios sentimientos por Latinoamérica lo confundan.
Brasil, extrovertido, entra para animar a Colombia con fiestas y samba, intentando que olvide el dolor.
La trama gira en torno a cómo las culturas chocan y se mezclan, cómo el amor no dicho puede pesar más que las palabras, y cómo la amistad puede ser tan fuerte que incluso en un lazo de amigos con derechos se esconden sentimientos profundos que ninguno se atreve a confesar.