
Larry nunca planeó enamorarse de su mejor amigo. Pero una tarde lluviosa, mientras Sal juega en silencio, hace cosas tan simples como apartarse el cabello o mirar de reojo... algo cambia. Ya no lo ve solo como su compañero de aventuras paranormales. Lo ve como alguien que, con cada gesto involuntario, lo hace temblar por dentro. No fue una gran revelación. Solo un pensamiento claro en medio del ruido de la lluvia: "Estoy jodidamente enamorado de Sal..."All Rights Reserved
1 parte