Los rumores corrían como la pólvora: ¿sería cierto que el modelo Xiao Zhan había robado dinero a una fundación benéfica para ayudar a niños con problemas? Desde luego eso era lo que esperaba Wang Yibo porque sería la oportunidad perfecta para vengarse del único hombre que lo había rechazado. Se ofreció a pagar el dinero desaparecido a cambio de que Xiao Zhan se acostara con él. La idea era demasiado tentadora... Xiao Zhan estaría a su merced y tendría que hacer realidad todas sus fantasías. Pero Xiao Zhan no era ni un joven promiscuo ni un ladrón y, según el código de honor de Wang Yibo, si un joven perdía su virginidad con él, él debía convertirlo en su esposo.
More details