Sufrir por el primer amor es algo que la mayoría experimenta, pero ¿cómo sobrevives a eso teniendo 13 años? Estás pasando por toda esa transición a la adolescencia, el descubrimiento personal, la relación con tu familia y amigos, la escuela. Incluso luchando, literalmente, con el monstruo que llevas dentro. Si a Heidi y a Lorena les hubieran dicho que terminarían por llevar la fiesta en paz, jamás lo habrían creído. Incluso hubieran comenzado una pelea verbal con los amigos de ambas apoyándolas, pero nunca estarían de acuerdo en llevarse bien. No tenían nada en común más que haber sido la pareja de Tomy, pero era eso mismo lo que las habia puesto en una rivalidad. Rivalidad que poco a poco se va desdibujando y da paso a una confianza que nunca creyeron existente, pero que se siente más que bien...
Più dettagli