Quedar huérfano a los diez años era duro, pero ahora se encontraba allí, de pie con su traje de héroe esperando a que llegara su sensei Eraserhead, viendo debajo de su máscara a una chica que le conocía bastante bien, teniendo o no el disfraz puesto.
Todoroki Natzuki, con su cabello largo cabello blanco oculto con su fleco el ojo derecho, ocultando en casi toda su totalidad la marca de quemadura en el mismo. Dejando libre solo su ojo gris, con el que miró detenidamente a básicamente su héroe, el joven que la rescató el infierno en el que vivía.
Midoriya Izuku y Todoroki Natzuki se conocieron porque el imprudente adolescente se metió donde no lo llamaron, casi perdiendo el trabajo que tenía en ese entonces, desencadenando en la unión de dos almas que se necesitaron y sin saberlo cuando todo empezó.
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