Abril estudia periodismo y es tan sincera como torpe. Es cruel, pero honesta. No tiene nada de filtro al decir lo que piensa, especialmente si se trata del escritor ese que todo el mundo sueña hasta con los ojos abiertos, pero que ella no soporta.
Dylan, pasa casi desapercibido, siempre parece molesto con el mundo, pero en el fondo, muy en el fondo se preocupa por los demás, aunque ni el lo crea.
Para ella, él tiene un gran ego.
Para él, ella es patética.
Sin darse cuenta entre clases compartidas, peleas tontas, algo que no esperaban ni querían empieza a pasar. Y aunque no se soportan, tampoco pueden evitar cruzarse, discutir...buscarse y tal vez...quererse.
Porque hay personas que simplemente son eso: inevitables.