Cuando pensamos en el amor, ¿qué imagen se te viene a la mente?
Algunos imaginan un cuento. El clásico: el príncipe encantador, atento, seguro de sí, que llega con promesas claras y una sonrisa que tranquiliza. Él es luz, estabilidad, ternura en cada gesto. Amarlo parece sencillo.
Pero el amor no siempre sigue un camino recto.
Otros encuentran un alma intrigante que no promete nada, pero lo entrega todo sin darse cuenta. En su imperfección revela lo más humano: el miedo, el deseo, la lealtad feroz. Ese que, sin querer, te confronta con lo que realmente eres.
Y entonces, te ves entre dos formas de amar:
Una te cuida. La otra te despierta.
Una te hace sentir segura. La otra, viva.
¿Quién dijo que elegir sería fácil?
Ya sé, suena a drama de novela. Pero el corazón tiene una forma extraña de decidir.
Y tú, si estuvieras frente a ambos...
¿A cuál le entregarías tu historia?
Soy ______, nací en Veracruz pero tuve que mudarme a México, ahí conocí a mi gran ídolo, Freddy Leyva, lo conocí gracias a su hermano Israel.
Antes de ser feliz con Freddy tengo que enfrentar a un gran enemigo y ese es el destino.