Saciaste tu sed directamente del cuello de la persona que te amaba, una simpleza y una bajeza vampirezca que no tuvo empatía de un corazón que la amaba.
Me trajiste aquí por una razón, al principio pensé que era broma que querías que fuera solo tuyo, pero todo cambió esa tarde, ahora que te estoy conociendo, me doy cuenta de que solo quieres amor, y aunque no sea un experto, te enseñaré lo que es amar.