clark vivía una vida muy tranquila en la granja de su familia, claro en sus propias reglas ya que al ser un alienígena con poderes increíbles era complicado y más cuando descubría otra nueva habilidad, no se hacía notar demasiado o casi nada y eso era bueno para él, aunque sus padres adoptivos le insistieran que podía descartar, un día conoció a su nuevo vecino temporal Bruce Wayne, él cual estaba pasando por un mal momento en su vida y no se llevaba bien con nadie, encerrado en su propio dolor y agonía no veía colores en su vida, la muerte de sus padres y afrontar un mundo consumido por la maldad lo hacían pensar que nada era bueno, llegando a comportarse a veces como un idiota, eran dos polos opuestos pero día tras día forjarán una amistad que en el futuro podría transformarse en algo más profundo. Aún con tus obligaciones de superhéroes.
Todos los derechos reservados