Lion y Elian son hermanos.
Y eso significa mucho más que compartir una casa. Significa compartir silencios cómodos, bromas tontas, desayunos quemados y, sobre todo... promesas que se hacen con el alma.
Pero Elian está enfermo. Su corazón está fallando. Y aunque ambos intentan vivir como si nada estuviera cambiando, hay cosas que no se detienen.
Aun así, ríen. Hacen listas absurdas. Se cuidan. Y se aferran a la esperanza con la fuerza de quien teme soltar lo único que aún los mantiene a flote.
All Rights Reserved