Laura y Marcos llevan once años de matrimonio. Su relación es estable, amorosa, pero cargada de secretos no dichos. Él, un hombre serio y reservado, ha comenzado a confesar -casi en susurros- que fantasea con otros hombres. No está seguro de ser bisexual, pero el deseo está ahí, latiendo como una bomba de tiempo. Ella, una mujer inteligente y sensual, ha descubierto que goza con la humillación erótica, siempre que sea consensuada y jugada con inteligencia.
Juntos, toman una decisión arriesgada: buscar a un tercer hombre que los guíe, que libere los instintos ocultos de Marcos y que a ella la empuje a sus límites. Así conocen a Dante, un dominante experimentado, seguro, elegante y cruel en el sexo, que acepta tomar control total en sus juegos... con una condición: que se rindan por completo.
Lo que comienza como una aventura sexual pactada se convertirá en un torbellino emocional, donde el placer, los celos, la sumisión y la identidad se pondrán a prueba. ¿Hasta dónde puede llegar el amor, cuando se entrega también el poder?
Kara y su madre solo se tienen la una a la otra. Crecieron en la mansión Stone, no como parte de la familia, sino sirviendo en ella. Kara sueña con un futuro mejor, pero vivir tan cerca de los lujos ajenos y tan lejos de pertenecer a ellos tiene un precio.
Desde niña, guarda en silencio un amor imposible por Mark, el primogénito de la casa. Entre humillaciones, secretos y pérdidas, su vida se divide en tres etapas: la adolescencia que la marca, la adultez que la quiebra y la madurez como madre soltera que la pone a prueba una vez más.
Tres épocas, un solo corazón... y una historia que demuestra que, a veces, amar también duele.