"No, no me mires así por favor, que en tus ojos me asalta el temor, yo no tengo razones ni quiero encontrarlas, hoy no, no me hagas hablar por favor, solo besa mis labios y olvídalo, ¿qué no ves que en palabas se nos va la vida?"
Jazmín creció bailando sobre ruedas y soñando con sanar a los demás. El patinaje era su libertad, y la rehabilitación su destino marcado. Desde joven supo que quería ayudar a otros a levantarse, como tantas veces lo hizo ella consigo misma.
Mientras que en el amor, siempre le iba mal, eran relaciones que empezaban bonito y terminaban en una pesadilla. Ya no buscaba el amor. Hasta que un día, sin pensarlo ni planearlo, alguien llegó y empezó a sanar todo lo que ella creía haber superado.
Jazmín solo quería bailar sobre ruedas y sanar a otros. Lo que no esperaba, era que alguien llegara a sanar lo que ella misma no sabía que dolía.