Itadori Yuji, diagnosticado con esquizofrenia desde niño y marcado por la presencia constante de Sukuna, lucha contra una deformación interna causada por esta entidad. Adoptado por Gojo, convive con Megumi, su protector desde la infancia. Tras un diagnóstico devastador que le da poco tiempo de vida, Itadori decide vivir sus últimos meses en felicidad junto a Megumi, guardando su secreto solo con Gojo. A pesar del dolor físico y emocional, su amor crece, enfrentando la inevitable despedida. Después de su muerte, Megumi guarda sus cenizas y promete no amar a nadie más, esperando reencontrarse con Itadori.
Todos los derechos reservados