Jungkook estudia arte, pero tiene un secreto: sufre de prosopagnosia, una condición que le impide reconocer rostros. Para él, las caras son manchas sin forma... hasta que conoce a Jimin.
Por alguna razón, puede ver su rostro con total claridad, como si su mente hubiese hecho una excepción solo para él.
Cuando le piden pintar un retrato para su examen final, Jungkook sabe a quién debe elegir como modelo. Pero lo que empieza como una pintura se transforma en algo más profundo: una amistad inesperada, una conexión imposible de explicar... y un sentimiento que nunca había sentido antes.
Una historia sobre ver más allá de lo que los ojos pueden recordar.