¿Qué necesidad?

¿Qué necesidad?

  • WpView
    Reads 53
  • WpVote
    Votes 5
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jul 7, 2025
WpInfo
Fiction
Romance
Maia sabe que no fue nada necesario en su vida enamorarse del que era su pareja. Por ello, decide mandar de una vez por todas todo al garete y esfumarse a una isla italiana, Ponza. Maia llega sin saber si su llegada será definitiva, cargando aún con los miedos e inseguridades que lleva en su maleta y sin siquiera entender ni papa de Italiano. Es posible que este giro en su vida le brinde la oportunidad de volver a brillar de nuevo en un entorno totalmente diferente al que ella está acostumbrada, pero tendrá que descubrirlo por ella misma. ¿Aparecerá alguna persona especial que pueda devolverle el brillo de sus ojos? ¿Superará Maia esos miedos e inseguridades que la atormentan cada día?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • Lazos de sangre || Byler
  • La criada
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • Perfecto odio
  • La cuestionable forma de perder el amor
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines