¿El amor es de vida o muerte?

¿El amor es de vida o muerte?

  • WpView
    Reads 3
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureOngoing<5 mins
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jul 7, 2025
Esta historia trata de dos mujeres llamadas Alexandra marina Gwendoline López que venía de la familia Gwendoline López y Miyuki Eloísa Walsh Marks de la familia Walsh Marks las mamás de ellas eran amigas y sus papás también pero ellas se enamoraron de dos jóvenes del Pueblo entonces los padres no quisieron esa relación las madres terminaron embarazadas entonces los padres de ellas dejaron a las niñas en un orfanato y nunca las volvieron a ver y a los papás de las niñas los avecinaron y ellas huyeron la mamá de Alexandra mariana se llamaba Rita Gwendoline López y la mamá de Miyuki Eloísa se llamaba Érica Walsh.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo Que Quedó de Nosotros
  • LA NIÑA PERDIDA 3
  • mi amiga conejo
  • ICE & OBSESSION
  • EL PIRATA Y LA SIRENA
  • soy luna 4 temporada
  • DIOS LOS CRÍA Y ELLOS... QUÉDATE CONMIGO - EXO LIBRO 2

Prólogo La vida está llena de momentos que nos cambian para siempre, de decisiones que tomamos pensando que son lo mejor, pero que a veces dejan cicatrices más profundas de lo que imaginamos. Hay amores que llegan como tormentas, intensos, impredecibles, capaces de arrasar con todo lo que creíamos cierto. Así fue el amor entre Maya Bishop y Carina DeLuca: una pasión que nació entre risas y miradas furtivas, un amor de café por las mañanas y largas noches bajo las estrellas, cargado de sueños compartidos y promesas susurradas en la oscuridad. Pero el mismo torbellino que las unió también las destrozó. Palabras dichas con dolor, silencios que gritaron lo que no se atrevieron a confesar, y un adiós que dejó una herida aún abierta. Años después, cuando los caminos que tomaron parecían irreversibles, el destino-caprichoso y cruel-les ofrece una nueva oportunidad. Ahora, el tiempo ha pasado. Las cicatrices siguen allí, testigos silenciosos de un amor que se negó a morir. Sus vidas están a punto de cruzarse nuevamente. Los recuerdos, enterrados pero nunca olvidados, resurgirán con la fuerza de una ola que no pide permiso. ¿Será el destino lo suficientemente fuerte para sanar lo que se rompió? ¿O seguirán atrapadas en las sombras de lo que pudo haber sido? A veces, lo más difícil no es volver a amar. Es aprender a perdonar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines