Flores en un lugar sin jardines
Cuando el teniente Simon "Ghost" Riley recibe la última carta de su padre, descubre que ha heredado una casa... y una responsabilidad que nunca pidió.
Elizabeth.
La hija de la mujer por la que su padre abandonó a su familia.
Elizabeth vive sola en la vieja casa, luchando cada día contra Lupus, una enfermedad que debilita su cuerpo pero no su espíritu. Su único refugio es la pintura: pasa horas frente a la ventana de su habitación retratando el pequeño jardín que se convirtió en su mundo.
Para Ghost, ella no es más que un problema.
Pero cuando decide vender la casa, surge una solución inesperada: llevarla temporalmente a la base militar donde trabaja.
Entre soldados, disciplina y paredes grises, Elizabeth tendrá que aprender a adaptarse a un lugar que parece no tener espacio para alguien como ella.
Y Ghost tendrá que enfrentarse a algo mucho más difícil que cualquier misión: convivir con la hija del hombre que más odia.
Mientras Elizabeth intenta encontrar algo digno de pintar en un mundo de concreto, Ghost comienza a traerle flores de la ciudad para que no deje de hacerlo.
Pequeños gestos.
Silenciosos.
Porque en medio de la guerra, incluso los corazones más duros pueden aprender a cuidar algo frágil.
(Esta historia solo está basada en los personajes de cod, no es canon a la historia original)