
"Las noches son tan oscuras y frías en el vasto campo." En una de esas noches, Silvino -un hombre sencillo, de manos agrietadas por el arado y el largo día de trabajo- observaba con devoción las estrellas: las únicas lámparas entre la oscuridad. Y bajo la sombra del árbol de su infancia, el que plantó con sus propias manos, se acordó del cobijo de la luna, su fiel compañera. Esta obra, recorre las memorias de Silvino: una persona que, tras unos ojos llenos de amor, guarda la belleza de la tristeza, la melancolía, la nostalgia, la pobreza y la sencillez, dejando tras de sí fragmentos por recorrer y cicatrices por sanar. Es un homenaje íntimo a la resistencia callada, al amor familiar y al legado que no se mide en bienes, sino en memoria.All Rights Reserved
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