Estando parado justo en la entrada de la casa de aquella chica de su misma clase Nikola apretó los puños con fuerza, mirando exactamente a la ventana de la habitación de Göndul, tenía fríamente calculado cuál de las trece habitaciones era la de su rival solo con ver la ventana afuera de la casa. Aún estaba sorprendido por la repentina huída, él nunca había pensado en la probabilidad de esa acción.
Nikola siempre había sido el más inteligente de su clase y al ser vencido por ella, de todas las personas, golpeaba durante su orgullo. Él tenía que hundirla.
"Este apenas es el comienzo, niña." Murmuró para sí mismo antes de seguir su camino de vuelta a casa
La había subestimado, pensando que ella no era nada más que una callada y dormilona chica. Pero ahora, ella era su rival. Era un reto que debía conquistar.
Todos os Direitos Reservados