
--- En un rincón olvidado del Cielo, antes de la gran caída, habitaba un alma curiosa, inquieta, distinta a las demás. Su nombre se perdió en el tiempo, pero su esencia era recordada por sus tres majestuosas alas blancas y su mirada que, aun siendo dulce, atravesaba como un relámpago. Era una guardiana de los sueños humanos, pero cuestionaba el orden, la rigidez... y el silencio de los altos...Todos los derechos reservados