Que las puertas se habrán....
Bienvenidos una vez mas esta noche a este lugar donde el pecado es hecho cruelmente, que las puertas de DollHouse se habrán y que la locura invadan sus corazones.
Buena suerte.
Todo comenzó en un silencio tan profundo que hasta el polvo pareció contener el aliento. Una casa olvidada por el tiempo suspendida entre la vigilia y el sueño, susurra los secretos de aquellos que alguna vez caminaron sus pasillos, muñecas sin dueños, espejos que reflejan recuerdos y habitaciones que cambian con cada emoción. Aquí no existe el tiempo solo los ecos y entre ellos una niña duerme.
Su nombre es Sissy, pero en este lugar los nombres pesan mas que las coronas, fue una reina sin saberlo, una traidora por miedo, y una salvadora sin redimirse. Sus sueños, antes dulces, se han vuelto oscuras pesadillas y en cada uno, una sombra la persigue, ella corre, siempre corre.
Pero hay algo distinto esta vez, cuando la sombra la alcanza, ella despierta en un bosque de árboles secos, bajo un cielo que llora sin lagrimas, sin embargo no se encuentra sola, la casa la llama, en ella hay memorias que esperan ser descubiertas, por que en DollHouse lo roto aun respira, porque en este lugar todo lo que fue regresa.
Tener un futuro planeado, un destino claro y llevar una vida meticulosamente calculada no siempre evita que, de repente, te enamores.
Rhue Volkova es una chica que lleva un caos arrasador dentro de ella, algo peligroso y destructivo para muchos, pero cautivador para Atenea Gray. Mientras Rhue intenta alejarse, convencida de que sus mundos son demasiado diferentes, Atenea disfruta cada momento que pasan juntas, sintiendo esa atracción poderosa que las une. Por un lado, una lucha por mantener la distancia, por el otro, la otra corre tras ella, deseando acercarse.
En un mundo lleno de incertidumbres donde nunca se acaba de conocer a alguien del todo, ¿podrá Atenea descubrir quién es realmente Rhue? ¿Podrá aceptar todo lo que implica quererla?