Los amantes

Los amantes

  • WpView
    Reads 24
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Aug 2, 2025
Bajo una lluvia cruel que parece querer borrar el pasado, una mujer camina con el peso de una memoria que se niega a morir. Cada paso en la ciudad la devuelve a ella: Mafalda, con su voz lenta y sus preguntas afiladas, con su piel translúcida y sus ojos como perlas rotas. La presencia de Mafalda se filtra en cada rincón de sí, persiguiéndola como un parásito, como un eco imposible de silenciar. Nadie les enseñó a amar, pero lo hacían igual, con la torpeza de las niñas que aún no sabían nombrar lo que sentían. Una historia de amor enfermo, de ternura que corta, de recuerdos que arden como cigarro entre los dedos.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • La criada
  • Lazos de sangre || Byler
  • Perfecto odio
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • {}LA FUERZA DEL DESTINO{}  {}KOOKMIN{}
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines