Nunca fuimos un cuento de hadas
Nunca fuimos un cuento de hadas, es una historia de amor imposible, teñida de sangre, lealtad y destino.
Anna Turner nunca conoció la ternura de un hogar. Abandonada en un hospicio de Londres y obligada a madurar demasiado pronto, a los dieciocho años cree que por fin ha encontrado la libertad junto a su hermana y amigas. Un trabajo en un club nocturno parece el primer paso hacia una vida nueva... hasta que sus ojos se cruzan con los de un hombre que jamás debió conocer.
Sebastián, heredero de una de las familias mafiosas más temidas de Europa, aprendió que el amor es debilidad y que todo lo que toca acaba destruido. Su vida se rige por una única regla: proteger a los suyos y aplastar a quien se interponga en su camino. Pero Anna irrumpe en su mundo como una grieta en su armadura. Frágil a simple vista, pero con una fortaleza que incluso él no logra doblegar.
Lo suyo no es un romance. Es una condena.
Una atracción contenida, prohibida, inevitable, que sobrevivirá al paso de los años.
Un amor que desafía la sangre, la distancia y el tiempo... aunque el precio sea la ruina de ambos.
**Porque los finales felices son solo para los cuentos de hadas.**