Halloween se suponía que sería divertido, hasta que Park Jimin terminó corriendo por su vida con el disfraz de payaso chorreando pintura y los nervios destrozados. Buscando dónde esconderse, se metió en el elevador de un mall, empapado y con el maquillaje corrido, justo frente al alfa más guapo que había visto jamás. Jamás había deseado tanto que la tierra lo tragara entero.
More details