El arte de ser un pequeño desastre
Soy una chica invisible. Sí, sí lo sé. A lo mejor me hayas visto en clase, o tal vez en algún momento de tu vida que ahora no quieres recordar ya que muy en el fondo no te interesa saberlo. No me malinterpretes, no estoy resentida con esta sociedad o algo así, tengo una vida muy normal para ser sincera. Sólo podría decir que soy drogadicta sí consideramos que el chocolate es una droga... y no, no lo es, gracias a dios.
Pero me desvío del tema, soy más relevante en la vida de la gente que en una pared y a pesar de que no me pongo a llorar todas las noches por ello, me ofende un poco. Solo un poquito. Poquito... hablo enserio nada de resentimientos, nada de nada...
¡Ningún resentimiento!
En fin, en lo que estaba... me he catalogado a mi misma como invisible y créeme, tengo muchos motivos para ello. Demasiados...
Mi pasado ha echo que me aísle del mundo y apenas me relacione. casi no tengo amigos y estoy harta de aparentar.
Hola! Me llamó Eva... y bienvenidos a mi vida.