Michel, una joven dominicana de 19 años, estudia Hotelería en Nueva York, persiguiendo una vida práctica y estable, muy distinta a los sueños que la acompañaron desde niña: imágenes recurrentes de un chico desconocido, un hilo rojo atado a su meñique y una sensación de amor eterno que nunca ha comprendido del todo.
Durante una visita universitaria a una galería de arte en el Lower East Side, Michel ve por primera vez a James, un joven francés de 22 años que la observa como si ya la conociera. Ese encuentro, breve pero profundo, sacude los cimientos de su realidad. Lo que parecía una coincidencia se convierte en una señal del destino. Sin explicaciones racionales, ambos sienten que se han estado buscando sin saberlo.
Entre clases, prácticas hoteleras, sueños que se intensifican y una conexión que desafía la lógica, Michel y James descubren que sus vidas están entrelazadas por el mítico hilo rojo del destino. Pero el amor no siempre basta. Las diferencias culturales, los secretos familiares y el temor a perder lo que apenas están comenzando a construir pondrán a prueba ese lazo invisible.
¿Y si el destino no solo une... sino también rompe?
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-¿Se enteraron que el heredero de los Malfoy va a venir este año a Hogwarts?- la voz de Hermione interrumpió sus divagaciones. Llamando completamente su atención.
Jamás estuvo interesado en los chismes o en algo que no fueran sus amigos o su familia; pero ¿Quién no conocía a Draco Malfoy? ¿Uno de los cinco enigmas privilegiados?
-¿QUÉ?- La voz de Ron y la suya se unieron en un mismo grito, es decir, ambos eran alfas; tenían miedo de su integridad para la semana.
Porque, los enigmas eran de alta sociedad: por ende, tenían reglas respaldandolos. Ellos no podían estar con Omegas o Betas, si o si con Alfas. Y la magia enlazada se encargaba de cumplir esa ley al pie de la letra.
Y digamos. . . Había leído unos cuantos artículos de "Corazón de Bruja" donde hablaban sobre que Malfoy no había encontrado a su alfa enlazado en Durmstrang o en Beauxbattons. Así que, estaría probando suerte en Hogwarts.
Lo peor venía después; cualquier alfa que sea compatible con él está obligado a pasar el resto de su vida con el enigma, la ley lo respalda.
-¡NO GRITEN, NO GRITEN! No entiendo cuál es la sorpresa, digo, hay varios Alfas aquí en Hogwarts: cualquiera podría ser el enlazado de Malfoy. Así que no hagan dramas, ni si quiera saben si va a encontrar a su enlazado por aquí. . . Aún le queda varios países por recorrer- la castaña intentó calmarlos de la mejor manera, ella también sentía algo de preocupación. Digo, a nadie le gustaría ser enlazado con un Enigma (los alfas de los alfas) por obligación.
En esos momentos Harry pensaba:
"Qué perra suerte tienen los Omegas y los Betas".
¡DRARRY! (NO HARCO, ONLY DRARRY)
Los personajes son de la originalidad de J.K Rowling.
¡A disfrutar!