Boxeadora internacional y un jugador de hockey, ¿qué puede salir mal?
Noah, una estadounidense viviendo desde hace menos de un año en España, centrada en el boxeo y en sus amigas pero un hombre de pelo negro le llamó la atención, y si os lo preguntabais, si, se hicieron amigos, muy amigos
Hugo, un valenciano pillado por Noah, aunque ella no lo sabe, él centrado en su deporte hasta la médula pero hay algo que no encaja en la historia, algo que a Hugo le fastidia y Noah no se da cuenta hasta que le hacen daño.
Un friends to lovers y un misterio que no le hubiera gustado a Noah ni a Hugo darse cuenta.
No serán suficientes todas las palabras del mundo para terminar de describir cómo fue que mis latidos dejaron de existir luego de ponerle un punto final a esa historia que parecía infinita. Me ha costado aceptar que no volveré a refugiarme entre esas palabras cálidas y el sonido de su voz; me quedo con los recuerdos bonitos y con la certeza de volver a empezar en un camino diferente.
Aún queda mucho por escribir, muchas vivencias por contar y unos pedacitos del corazón que guardan su propia historia.
No sólo está la historia que no pudo ser. También percibirán mis miedos, mis secretos más escondidos y lo que podría suceder en una realidad paralela.
Aquí empieza la historia más bonita jamás contada. Y, quién sabe, a lo mejor algún día (o alguna noche) vuelva a aventurarme a escribir una nueva historia con alguien diferente.