"La belleza de una mujer es la mentira más antigua del mundo." Cori lo aprendió antes de aprender a atarse los zapatos. La carne se marchita, la piel se cuartea, y los hombres todos, tarde o temprano siempre se van. En las películas de su infancia, las princesas esperaban a un príncipe azul que las rescatara. Ella también quiere uno. Alguien tan hermoso como frágil. Alguien que la mire como si ella fuera el único final feliz posible. El problema es que Cori entiende el "felices para siempre" de forma muy distinta a los cuentos de hadas. Porque sabe exactamente cómo funciona un corazón latiendo. Y también cómo asegurarse de que nunca deje de hacerlo. No está loca. No es lo que crees. Solo aprendió, desde niña, que el amor no se pide: se atrapa. Y que lo único peor que no ser amada es que el amor se vaya. Pero las rosas más bellas tienen espinas. Y las que ya están muertas solo saben pinchar.
Più dettagli