Katsuki Bakugou no sabe en qué momento todo cambió. Quizás fue cuando Deku le dejó una bebida fría después del entrenamiento, cuando le tejió una bufanda o cuando su sonrisa dejó de parecerle molesta y empezó a ser insoportablemente bonita.
Lo único que sabe es que ahora lo mira más de la cuenta, se queda despierto hasta tarde pensando en él, y está haciendo el ridículo intentando devolverle los pequeños gestos que Izuku tiene con él. ¿El problema? No sabe ser amable. Cada intento le explota en la cara.
Izuku Midoriya, por su parte, quiere acercarse a Kacchan. Ya no como el niño asustado de antes, sino como alguien que lo ve de verdad. Pero cada vez que lo intenta, su lengua se enreda, sus manos sudan y termina huyendo.
Con la ayuda (¿o sabotaje?) de sus amigos, ambos intentarán acercarse, entre regalos fallidos, confesiones a medias, un festival escolar, y un campamento lleno de momentos incómodamente íntimos. Porque tal vez, enamorarse no sea cuestión de suerte sino de seguir intentándolo, por muy mal que te salga.
Historia 100% original.
Amor homosexual entre chicos.
Prohibido adaptaciones sin permiso.
Andrómeda nunca quiso volver al comando, pero un error la obliga a enfrentarse de nuevo a ese mundo del que huyó. Lo que parecía solo un regreso incómodo se convierte en una cadena de riesgos, secretos y revelaciones sobre su pasado que podrían cambiarlo todo.
Su mayor temor siempre fueron sus propios ojos: ese extraño don que reacciona a sus emociones y la llevó a evitar sentir demasiado. Ni rabia, ni dolor... ni amor. Pero en el comando no solo tendrá que luchar contra enemigos externos, también contra aquello que lleva dentro. Y en medio de la oscuridad, cuando menos lo espera, conocerá por primera vez lo que significa dejarse arrastrar por un sentimiento que creyó que nunca experimentaría.