Los Hilos De Mi Sangre
En la Universidad de Sterlaw, todos están ocupados jugando a ser una horrible imitación de Dios.
Mientras tanto, yo, Arisu Vance Hara, analizo su miseria desde lejos, como un fantasma. Con Andrew Mercer vigilando detrás de una base de datos impecable, mi plan se ejecutaba con una perfección quirúrgica, convirtiendo a Washington D.C. en mi propio teatro de marionetas.
Hasta que apareció Demid Levski.
Un pequeño imprevisto ruso que a Andrew le costará más de lo habitual rastrear, y que amenaza con enredar los hilos que tanto me ha costado coser.
En este nido de víboras, solo te doy un consejo:
No mires al cielo.