Cien años- Aunque pasen cien años.
Este libro no es solo una historia, es una carta sin enviar, un intento desesperado por tocar su alma a través de las palabras.
Un amor que se escribe incluso en la distancia. Aquí guardo lo que nunca te dije, lo que aún siento, lo que me pesa, y lo que espero -aunque pasen cien años.
Porque hay amores que no se apagan.
Aquí están nuestros recuerdos, nuestras risas, mis miedos, mi amor... todo lo que me dejaste y todo lo que todavía eres en mí.
No lo escribí para que fuera perfecto. Lo escribí porque no podía no hacerlo. Porque a veces el corazón necesita hablar, aunque sea a través de páginas que quizás nunca leas.
Solo quiero que sepas que aún te pienso, que aún te espero.
Aunque pasen cien años.
Para Valeria R.
No cree en las segundas oportunidades, sin embargo se las otorga a las personas incorrectas...
Con padres divorciados y una relación en constante cuerda floja, debe enfrentarse al desafío de empezar de nuevo en una academia desconocida.
Allí conoce al hijo de la directora.
Lo que no esperaba era enamorarse de él... ni todo lo que ese sentimiento estaba a punto de desordenar.