61 parts Complete MatureNunca imaginé que un hombre pudiera mirarme de esa forma sin tocarme... y aun así dejarme temblando.
A veces pienso que todo comenzó ahí; en esa mirada, en ese silencio incómodo que se instala cuando dos personas entienden algo que no deberían entender todavía.
Me llamo Danielle Wilson y, hasta hace poco, mi vida era perfectamente aburrida y rutinaria: trabajo, responsabilidades, ansiedad, una madre internada y un pasado que prefiero no tocar demasiado fuerte, porque aún duele. Nada extraordinario, nada peligroso.
Hasta que conocí a Alessandro Lombardi, mi jefe.
El hombre que nunca sonríe de verdad, el que observa más de lo que habla, el que no necesita levantar la voz para que todos obedezcan. Y, sobre todo, el hombre que no debería ocupar mis pensamientos... ni mis fantasías, ni mi cuerpo.
Pero lo hace.
Y anoche, mientras cerraba los ojos intentando dormir, lo confirmé de la peor -o quizás mejor- manera posible.
Porque hay deseos que no se piden, simplemente aparecen, y una vez que lo hacen, ya no hay marcha atrás.