Nadie se puede enterar
Regulus Black, el hijo menor de los Black, está destinado a ser el nuevo jefe de la Casa Black tras la partida de su hermano mayor, Sirius. Después de eso, su vida toma rumbos diferentes, con más reglas que tendrá que soportar, además de un compromiso sin amor y tener que cuidar de su melliza de sus padres. Pero su vida cambia cuando pasa más tiempo con el mejor amigo de su hermano.
James Potter, el eterno optimista y merodeador incansable, no podía dejar de preocuparse por Regulus. Aunque Sirius había roto todos los lazos con su familia, James veía en el joven Black un reflejo de tristeza y peso.